Alegria

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BIENVENIDOS CARACOLES!: TITIM, TOTETANES Y EL TERCERO.

DIA 1, lugar: Entrevista de trabajo, personal, después de dinámica de grupo y antes de aburrido curso de formación no remunerado. La entrevistadora es mujer y éste es su modo: «Ahora descríbeme brevemente algunos de tus peores defectos, claro está: Confesables». Y de pronto se relame sin venir a cuento: «Máximo cinco». Y a continuación, punto y seguido, antes de conceder la palabra al entrevistado: (que está bastante bueno, el detalle)… : «Hazlo como si estuvieras refiriéndote a otra persona, como si estuvieran fuera de ti». En fin, acostumbrado como estaba a los ejercicios de gym de los responsables de RRHH.

DIA 1. 10:15 DE UNA MAÑANA EN SUANZES.

– «El hombre inteligente», que es como a partir de ahora voy a referirme cuando me nombre a mi mismo, tiende a ser algo-muy crítico. Hombres y mujeres también lo son, claro. Utilizaré la x para referirnos a la persona humana, general sin género. Algo, muy…no sé qué criterio utilizar para cuantificar el tamaño del atributo, y en este punto lo querría consensuar con la entrevistadora. Preguntar, por si ella tuviera una regla.

– Y sincero también, lo cual a veces es un problema.

La entrevistadora apunta en una libreta para después, mirarle desde la cima. Mechones rubios en cascada. Por cierto, este cuento es así de vulgar y corriente, así como los perfiles psicológicos de los dibujos de encima de la mesa del contexto.

– Pese a ser algo-muy desconfiado, es también algo-muy ingenuo y se deja embaucar sin tanto pedo, o digamos, con mucha facilidad por una belleza rubia o morena, según se mire.

La entrevistadora suelta la libreta suavemente y vuelve a lamerse. El entrevistado obsesionado por el lenguaje no verbal de la entrevistadora.

– : «Algo», entre 0 y 8. «Muy», entre 8 y 10.  Así son los tamaños que manejo, quiero decir, manejamos…nosotrxs- la compañía. Te voy a poner un vídeo para que me apuntes (tatúes) las palabras que coincidan con tus expectativas.

-Este tipo de escenarios no han cambiado, en digamos: 40 años, seguimos impasibles ante las medidas.

– «LAS RUBIAS, OBVIAMENTE», contesta «el hombre inteligente». Tarde.

Porque los recursos humanos, como si eso fuera posible, siguen como lacayos absolutos las órdenes de la Dirección General: ¿dónde está la separación de poderes?, y ¿qué expectativas, las mías?. El entrevistado no sólo se plantea éstas y otras preguntas retóricas: «¿Acaso están vulnerando algún código deontológico, existen códigos éticos coorporativos transnacionales que puedan usar de guía toda esta gente?», en silencio. Preguntas y respuestas. Ni tan siquiera en voz bajita; sino que mantiene una agradable conversación con la entrevistadora, que parece divertida, alegre.

Como la flor: La ALEGRIA, así se ha de llamar ella.

A sabiendas de que corre el riesgo de no superar la prueba de la entrevista personal, de no conseguir el tan poco deseado puesto de trabajo, mal horario, mal remunerado, lejos de todo lo que está al alcance de la mano, y de no llegar a fin de mes…

Tampoco llegará a asistir al aburrido curso de formación no remunerado.

Esto último sí se lo calla, por fin!. La entrevistadora mira de reojo su reloj de pulsera y de paso recupera la libreta del suelo, para terminar ásperamente.

: Estamos buscando un perfil como el tuyo. Ya te llamaremos. Y luego, no le llaman.

Imagina que los días 2, 3, 4, 5…etc son apenas variaciones de lo mismo, sin género. Son sólo números que recorren los calendarios de pared, sobremesa, agendas, diarios. X días que forman X semanas, que engordan meses y meses de: una y otra vez, idénticas preguntas que obtienen idénticas respuestas, en idénticos patrones de comportamiento, como seducción sin hormonas. Y que en una tarde de aquellas:

– Eres justo lo que necesita mi cliente!,

GUAUUUUUU

Y al día siguiente logra un asiento en las primeras filas en el famoso curso de formación, y se ahorra los adjetivos y comentarios, y así comienza a trabajar y piensa que su suerte ha cambiado. Los caracoles le visitan cada mañana y día a día son más, pegados a las persianas: TiTiM ToTeTaNeS…, números de todos los colores. Hermafroditas. Y el tercero!

Ahorita le encontraba sentido a la vida y a su existencia: creía en sí mismo, sin cambiar ni una letra: había llegado su momento, lo había sabido esperar, se había hecho más fuerte, y lo más importante: le querían…No por inteligente, y No por guapo, sino por quién era de verdad, y lo que había logrado, siempre fiel a sí mismo. Supo rehacerse, ser constante y coherente a la vez, malabarismos. Puso en práctica todas las cualidades positivas, habilidades que tantas veces explicó que le definían: trabajó en equipo, fue líder.

Pero duró poco.

Imagina que dos semanas después: le despiden, y que los días 5, 6, 7 y 8…son variaciones de despidos.

Ante el entrevistado, todavía hoy surgen múltiples dudas, que persiguen sus pasos por los rumbos del camino. Detrás, no delante. Obviamente se cuestiona, se critica, se acusa, y luego voltea el dedo índice para apuntar al sistema y dispara palabras obscenas que captura y encierra entre las paredes del cuarto de baño, por la seguridad de los pendejos como él.

Cada vez que se encierra en casa, como los caracoles, cada vez que se vuelve sedentario, como los demás, observa a sus vecinos enganchados frente a las pantallas, dentro y fuera de los trenes, incluso caminando por las aceras o pedaleando encima de bicicletas, también por las aceras. La locura!, la tecnología!, la ciudad!,

el progreso?, pocos ríen a carcajadas.

LA ALEGRÍA,

Si existen varios caminos para llegar arriba y algunos muertos, algunos-varios-muchos momentos para poderla alcanzar, pero una vez que pasa un tren hay que esperar al siguiente,

entre tanto: CASCADAS DE RIZOS rubios o morenos, según se mire,

DESDE LA CIMA.

NO HAY MAÑANA

RUIDOS

Se despertaron por los sonidos metálicos del otro lado de la pared; la que separa la cabecera de su cama de los golpes. De eso iban las conversas en silencio entre los vecinos de la comunidad: quiénes habían alquilado aquel piso y quiénes serían los secuestrados.

Cada noche desde hacía varias, los mismos martillazos.

Habían revisado cada grieta de la muralla, cada entrada posible, afilado los cristales y cambiado las luces, comprado nuevas bombillas para terminar con el último escondite a oscuras: aquel lejano rincón del patio interior de la casa; deslumbrado a las palomas de las palmeras con las linternas, en rondas por parejas.

Sin éxito.

Ya no quedaban ninguna de las cañerías de cobre de las calderas, en ninguna de las casas vecinas, en toda la colonia entera. La suya sería la última. Temían por sus perros que por la noche dormían encerrados en la habitación de la abuela. Aguardaban la respiración, a sabiendas de que era una cuestión de tiempo…estaban acorralados.

Entonces, se cortaba la luz, sin motivo aparente.

Se miraban con ansiedad, corrían las cortinas y cerraban los candados detrás de aquéllas puertas, frágiles. A una pared de distancia entre el crimen organizado y la cabecera de su cama, trataban de conciliar el sueño, a pesar de los pesares.

PRECARIEDAD

PRECARIEDAD

Óotsilij

Noches y días sin poder parar, homeless, como planetas, sin poder agarrar un teclado, de aquí para allá, dentro de una almendra, en círculos alrededor de cuatro centros.

Como perseguidos tras La Diosa Fortuna, pero al parecer, dice la planta, estamos amarrando nuestras clavijas a la Tierra, la planta a la maceta, nuestras botas a estos terruños, de este desierto, en esta fría meseta.

Al parecer!

Llegamos en primavera y seguimos por aquí, no nos hemos marchado, y esTo de clavarnos por primera vez en mucho tiempo, de manera tan permanente, es algo para poder opinar, y nos da también para poder extrañar.

En una temporada, de nuevo en un nuevo asentamiento, XXXXXX, rodeadxs de otras casas, de otrxs vecinxs, bajo un cielo sin estrellas y frente a un nuevo horizonte detrás de las montañas, AYER nevadas, a lo lejos, cuesta arriba y cuesta abajo, bocaS abiertaS y bocaS cerradaS, pareS y sonrisaS todavía por caducar, ninguna ya por estrenar,

YA todxS.

¿Hasta cuándo?, Lucas!

Seguimos nómadas, ahorita urbanos.

Sin tantas de aquellas cosas que fuimos tirando por tantos hogares, patadas, y con tantas otras que nos dejaron detrás, las que nos fuimos encontrando por las encrucijadas,

Por los arcenes.

Se nos desdibujaron la Propiedad y la Nación, de paja, y todo lo que conseguimos con sudor y suerte, me lo imagino, también sudando, aullando desde el encierro forzado en húmedos almacenes cerca del mar, rodeadas de mosquitos, incesantemente amenazadas, tan tan tan lejos de aquí, y tan cerca de nuestra estima.

También ellas extrañándonos!

¿ Y por qué mamá?, + ¿por qué nos gritan?

= Porque también son ellas condición de la materia, y de la gravedad.

Y por qué NO,

bailando ellas, en otros guacamoles, amantes ellas, al compás de las olas frente al Malecón.

OPUESTOS;

Viejos amigos casándose, lejos también. Enhorabuena!, Felicidades, Emotoicono. Lejos nuestras fotos de aquel día 15 de Noviembre, bajo la torre de Gracia, muy cerca en nuestras estimas, a pesar de las distancias…Y nuevos contactos, nuevos personajes, nuevas identidades y el misterio detrás de las cortinas, cada amanecer, y nuevas páginas en nuevos libros aún por resolver, así es esTo…

del movimiento, del viaje, y del AMOR.

NOTORIEDAD

NOTORIEDAD

CHIIKPAJAL

Por primera vez voy a quitarme este antifaz y no voy a embellecer este post con adjetivos…y tampoco voy a dibujar con ninguna plantilla.

Lo que me pasa es que lo que creamos forma parte de nuestro proceso vital de aprendizaje una vez que ya no tenemos el tiempo de ir de nuevo a la Universidad. Un recorrido que es a la vez íntimo y público, humano; cada día tratamos de leer un ratito, de observarte otro ratito, de escucharte dos ratones, y así reflexiono sobre todo lo que no te entiendo, que es mucho.

Entonces, me pongo a escribir.

No es del todo un proceso autodidacta puesto que (Ella) forma parte de un colectivo, familia, herencia, manada, plural, y por tanto, gracias a todxs es que llegamos a cada uno de los destinos inciertos de cada parada y os visitamos en vuestras casas.

A veces, simplemente no, y descansamos en cualquier cuneta.

¿Para qué?

Caemos en múltiples engaños a lo largo y ancho de los arcenes, en algunas encrucijadas nos detenemos ante señales falsas, ingenuos, como cuando preguntamos por direcciones y nos aconsejan personas que sin tener ni idea, como autómatas, nos embaucan con sus dedos y palabras inciertas, y seguimos sus indicaciones.

¿Cómo saber quién nos dice la verdad?, sedientos por el polvo de la carretera.

Formamos parte de infinitos universos, reales y virtuales, en donde los espejismos son casi siempre complicados de reconocer, en el breve lapso de tiempo que nos permitimos para meditar, a lo largo y ancho de la semana. Se visten con ropa de marca y se mueven por la red como pez en el agua, mercaderes expertos en una ínfima singularidad que aislada de un contexto puede resultar atractiva.

Zanahorias por diferentes canales gratuitos a las puertas de la desesperanza y desesperación, seguimos detrás de ellas las pautas que nos aconsejan, en siete pasos básicos, cómo llegar al éxito.Para ganar notoriedad, para tener dinero, para que nos lean, para tener poder de influencia, para que sepan quiénes somos. Ególatras! No importa que no nos conozcamos, no importa seguir vacíos por dentro, no tiene que ver con el amor. Para rodearnos de likes en el universo virtual y de piropos en el patio, para que nos lluevan halagos facilones de completos desconocidos que nos alegren el día, a falta de abrazos sinceros, en el breve lapso de tiempo que la sociedad occidental, cual diapasón, nos marca.

En el instante previo a la muerte.

No hace falta ser original, ni ser auténtico, cualquiera puede alcanzar el orgasmo siguiendo recetas. Qué maravilla!

Sexo y notoriedad.

¿Es eso lo que le pedimos a los nuevos reyes magos, gurús online? Desde luego, a la vista está que lo deseamos sin esfuerzo, sin sudor y sin lágrimas, envuelto en papel de regalo y con olor a lavanda. Y le damos al botón que nos descarga un pdf.

Si escribir no fuera sólo el ejercicio físico del gimnasio para mostrar bíceps, como si a uno le fueran a vender en el mercado de esclavos…si fuera tan sólo de abrirse al mundo como las flores de los almendros, tan sólo en primavera, desde las vísceras. Si fuera día tras día, a paso lento, si construyera un mundo virtual, sagas y sagas y herencias de tinta y máquinas, indestructible…

Entonces, nos encontraremos, y no dependerá de google.

Será en el trabajo, en un mundo que nos necesita, en la puerta de tu casa, en la cima de una montaña, en el descenso del volcán…o tirados en una carretera secundaria sin gasolina ni gasolineras, nómadas sin conexión a internet. También yo trataré de aconsejarte con palabras de aliento, que a todxs nos pierde la notoriedad; resonarán contra tus muros: haz tu propio mapa o piérdete entre consejos ajenos, no importa.

Comenzar

comenzar una nueva vida cada lunes

en ella, dentro de ella, soñamos con follar por las noches y dormir abrazados, confortables, a pierna suelta…hasta cuando queramos, hasta que el sol nos despierte, hasta que nos destape, entonces y luego, hasta que las tostadas y la mermelada nos inviten a desayunar,

hasta el miércoles

dos huevos, mi copa de vino y una jarra de cerveza, POR TI

¿Y qué haremos con una nueva vida?, ¿por dónde empezaremos la casa?

Cada lunes nos acordamos de los planes de los viernes…los de follar hasta caer exhaustos, pero caminamos para combinar nuestras distintas actividades, sin parar,

exhaustos.

Recordamos, nos miramos, los planes…pero engrasamos nuestros rostros, caretos de madrugón permanente más caricias y abrazos que nos reconfortan de lunes a viernes, puro estrés, acelerón, por una autopista en la noche en un vehículo que zizzaguea por un vasto territorio enlodado por cómo cruzan las tormentas últimamente.

En nuestras nuevas vidas por llegar, de aquí a tres días, las cuestiones giran entorno a nosotrxs, sobre nuestros rodajes, a la vez, at the same time, the same day,

different way.

En un vehículo nuevo, en blanco y negro, raspado, en la noche

¿qué es lo que tu buscas, mi amor?.

-¿Y vocé?.

En nuestras nuevas vidas disfrutamos de nuestras caricias, nuevas, largas y chicas

y nos olemos las patas.

Nos invitamos a bailar por los caminos de dentro, una canción detrás de la otra, y nos castramos quitándonos los calcetines para llenarnos de tierrita la cama. Así es, desde el miércoles hasta el domingo, nos acordamos y recordamos y enseñamos, el calendario lunar, el creciente y el decreciente, y el bipolar: viento a favor y viento en contra, arriba y abajo, día y noche, manada en tránsito y encuentros inesperados por los barrios, en las esquinas.

chúumpajal, comenzar

una caja de juguetes tarados, dos de personajes y tres de medios de transportes, tu y yo juntos y por separado dentro de nuevos tu y yo juntos y por separado, caminantes de nuevos caminos en viejos caminos, de nuevos comienzos en viejas suelas de zapatos, revisando una vez y otra, nuestros pasos y tus comienzos.

POR NUESTRAS PASIONES.

MARTES Y TRECE

 

 

Tengo ganas de comerme un raspado de café, retomar los PLACERES DE UNA VIDA TRANQUILA, AHORITA, BEJLA’E’ que estamos recuperándonos y escribir asomada a la ventana.

Estoy a punto de especular sobre mis vecinos, me voy a sentar en los escalones a esperarte cómo llegas hasta mi cama, entra, por favor!

Pero Ella mira hacia el otro lado,

(ups),

mientras suenan incansables conversaciones de borrachos con los bips de sus teléfonos y chats de empresarios, ecos ajenos de consejos retumban en su bolsa, que se estremece.

– Yo no entraría por esa puerta, si yo fuera tu: Hoy es martes y trece.

(Si fuera el mundo de Alicia).

Ella no hizo p.caso,

y sí, como Alicia: …la corrieron del curro por hablar demasiado y ponerse a llorar en público, 85 días después, de oca en oca y tiro porque me toca, de puente en puente y tiro porque me lleva la corriente, y de vuelta a la cárcel.

– Soy una afortunada- Ella, con una mano en la cadera.

Mañanas «ago» Ella iba en un sentido y todos los otros carros venían en el sentido contrario y me decía, cuántas horas tiradas sin caminar. Perdidas, traicionadas: «tengo ganas de soltarme entre respiraciones de manada».

No me hacen falta tus explicaciones. Nos vamos.

YA

https://m.youtube.com/watch?feature=share&v=blISdi9dRy0

Abrazada a un árbol,

poza

 

ABRAZAR

Un día pensamos:

– Basta ya de mover las cosas de sitio!

El reloj gira por encima de nuestras cabezas y las sombras nos corretean por las cuatro paredes.

Un día subimos la colina para caminar a orillas de la carretera y mirar el valle desde arriba, como pájaros, alguna vez llovía y nos refugiamos entre las ramas de los árboles, pero aquella vez le buscamos para abrazarle, para viajar con él por sus raíces, dentro y profundo, húmedo, para enredarnos entre nuestros pies y respirar a la vez, uno siendo el otro.

Fue entonces cuando el sol desapareció, horizontalmente, por un Horizonte en llamas…cuando el reloj nos señaló con un dedo por la ventana, la primera estrella que se coló para alumbrar nuestras figuras en casa, y me atravesó, verticalmente: desde el mar del Universo hacia el interior de mi magma, Fuego!, por eso iluminan los rayos; y así la clarividencia un día nos llega.

El polvo reposa y el agua encuentra una poza para descansar de tanto ruido alrededor de nuestras orejas, en días complicados para los petardo-haters, que no sabemos bien qué festejamos, ni en dónde refugiarnos.

Caímos mareados.

Sin parar de caminar, ¿cómo profundizar?

Aquel día quiero agarrarme y dejarme llevar; transportada por el planeta, por sus vueltas. Vibrar como una cuerda al viento. Une forte abracada, vida! Feliz año nuevo…y un propo-sueño en las primera líneas de un regalo de Santa y un libro de cabecera:

Dejamos de sacudirlo todo, de tirar piedras al estanque para mover la superficie con nuestras ondas cortas: que todo se quede en pausa, cerremos los ojos y que nuestra visión se fije en lo mínimo, en lo minúsculo, en la fuente.

De cerca. Practiquemos. Escuchemos. Tantas veces cambiamos la estantería de lugar que nunca ordenamos lo que queríamos poner en ella:

– ¿Aquí?

– No, mejor Allí.

Jóvenes, aun.

CONTAR,

XOOK.

Mientras una alarma avisaba cada cierto tiempo, la luz iba y regresaba y sonaba Radiohead, se preguntó: ¿Cuántas? (Ok Computer). Para un alma danzante, rápida, ávida, para quien busca por encima del mar, veloz, que planea.Para un alma que emigra de cuerpo en cuerpo con cada luna llena…Esperar apretando un botón sin poder bloquear el parpadeo de la luz roja intermitente, noticias. Not easy!.

Había llovido una semana entera. Habían observado las gotas de los cristales, xook, aparecer y saltar por encima de todxs ellxs, pares, impares. De nuevo la enfermedad se había apoderado de sus rinconcitos internos, y el jengibre y la miel y los tés habían ocupado las dos únicas mesas. Intermitente-mente.

En un abrir y cerrar de ojos el habanero, el aguacate de la ensalada, la jalea real y un termómetro que silba como una máquina de vapor y el sueño. Mucho sueño. Articulaciones rígidas, mocos verdes y amarillos, de los que se quedan en la frente y también de los que se caen por las mangas, fiebre, vómitos, dolor. Ahora sí se puso a contar las horas. Ahora sí extrañó aquella mecedora sobre el sofá.

Ahora sí el sol se apaga y no regresan.

Para un alma humana, carnal, adicta, aventurera, consciente, mortal. Para un alma que está más hacia afuera que hacia adentro, para un alma joven pendiente de agradar.

Habían abierto las ventanas de par en par, las puertas a Tuero Molina, y la enfermedad, las hormigas y las epidemias habían entrado para quedarse, según nos leían aquellos cables:

«Presente entre nuestras filas, disfrazada de bacteria en el agua, en la tierra y en el aire, a través de vectores, gracias a los mosquitos. Nos visitan pandemias temporeras».

Decidirían fumigar.

«Lucas fue el primero en caer, literalmente, todas las escaleras abajo, la Vieja Bill se retuerce en la cama y vamos ya para tres meses largos, pero ahora es Ziwor In el que duerme todo el día y apenas puede comer. Así también son estas temperaturas»

OTRO GRAN VIAJE

OTRO GRAN VIAJE

Discutiendo alrededor de la mesa de la cocina con quien nos queda de la familia que nos acogió cuando la arribada, las posibles opciones para acercar los 1.300 kilómetros aproximados que separan el puerto de Veracruz de Tulum, decidimos que es mejor enviar por avión pequeño un primer centinela con poco equipaje y un bajo, para que nos avise en cuanto vea posibilidades para este clan sin rumbo, vulnerable familia Billy Jones, excesiva.

De unas preciadas vacaciones en la Riviera Maya a la separación forzosa, en menos de una semana, él regresaría al paraíso de la costa, al infierno verde de los españoles, «alone», a buscar las propinas en dólares de los US para comprar los pasajes de regreso para el Gran Avión, y ella esperaría (im)paciente a que llegaran las buenas nuevas en telegramas modernos, en zona wifi, con sus «chamacos» y sus perros, «a lo mexicano».

Nosotros,

Nosotras y EL,

así es cuando se separaron nuestros caminos, de mutuo acuerdo, que dicen.

Cómo se dividieron las partes: por una cuestión de azar y una fe ciega en el triunfo, Otro Gran Viaje en sus mentes, nuevos y viejos proyectos fusionados, la multiplicación de sus propo-sueños en tierra virgen, y siempre el deseo latente de recuperar su intimidad, en cada poro de su cuerpo agujereado por los calores del trópico.

Otro desembarco a cuestas, de vuelta a las maletas y a las horas transportadas.

¡Para qué?

20 de Diciembre de 2015:

«Llegamos y todo estaba por construir…

Nos vamos y todo está por construir.

Por el camino las risas que compartimos».

POR CONSTRUIR

26 de Diciembre de 2015

«Una nueva vida por vivir, una nueva piel por curtir, una nueva lucha por continuar, un nuevo regalo para nuestros sentidos».

17 de Febrero de 2016

FAMILIA BILLY JONES EN TULUM

«Unos meses después llegamos hasta Palma Chat 61. Hogar nuestro desde Padilla. Bonito el camino, muy lindo».

 

Yaan

Yaan Zapatista

San Cristóbal de las Casas,

Chiapas, México.

Al parecer, no vendimos nuestros sueños

-Ni vendemos-

No cambiamos de parecer a la primera de cambio

No escuchamos a los que nos auguraron

malos viajes sin retorno

– CONTRERAS-

Simplemente nos agarramos de la mano

con fuerza

el amor y la esperanza en nuestras mochilas, la comida

el miedo a nuestras espaldas…

-NOS PERSIGUE EL MIEDO-

De sedentarios nos convertimos en nómadas

como propósito,

y TAMBIÉN en el camino,

con cada huella

hasta donde un día construyeron una civilización

los mayas

sobre el acantilado,

frente al horizonte donde nuestras miradas

se pierden

una cosa después de la otra,

encadenamos contextos

decisiones horribles, 

discusiones y desapegos en el camino:

nada es sencillo cuando se vive, luego es más fácil cuando se cuenta

en movimiento, detrás de nuestros pasos.

Todo.

Y Todos.

Los que se acostaron «apretaditos» junto a nosotros

la familia que elegimos

cuando anochece para buscar la luna 

y mirar a las estrellas

desde San Cristóbal de las Casas, 

desde Oventik,

gracias a los «compas» zapatistas

fue una cuestión de hacia dónde mirar: 

de objetivos, de rebeldías

y de resistencias

seguimos, a pesar de la enfermedad.

Aprendemos a atravesar las selvas del infierno verde,

hasta los cenotes.

PD: Yaan

Casi tres años después comprábamos un diccionario en el aeropuerto de Cancún, mientras esperábamos un vuelo para regresar a Veracruz, y buscábamos el significado de tu nombre:

SER, EXISTIR, TENER

UNA SANGRE

COMANDANTA NESTORA

COMANDANTA NESTORA

Hasta que los pueblos unidos mexicanos se levanten en armas contra sus gobiernos, policías y jueces mafiosos, criminales, corruptos; sólo entonces seguirán las víctimas poblando de fosas comunes las tierras comunitarias de las tribus originarias, pero entonces, habrá una llama viva, la que cuidan los maestros en cada niño, en cada escuela.

Hasta entonces habrá esperanza.

COMANDANTA NESTORA

NAJ

UNA CASA.png

La historia que voy a contaros comienza en la habitación grande de la casa; una habitación recién estrenándose en un Año Nuevo en el trópico. Todavía con no demasiado calor, aunque funcionen los ventiladores casi siempre, durante el día y por la noche.

Una casa en mitad de los manglares y del agua estancada de la selva, a varios kilómetros del mar Caribe, entre tábanos, arañas, hormigas, mosquitos y mariposillas, escarabajos, pulgas y garrapatas: todos compañeros molestos, presentes en tantos momentos, a tener cuidado, en guerra por el espacio, nuestro.

Un recodo en el camino, uno de tantos asentamientos para el descanso de pies, rodillas y almas, campamento base para respirar hondo y reflexionar, escribir, trabajar y descubrir…el nuevo escenario del crecimiento de nuestros chamacos; una parada en este largo viaje que emprendimos, vamos a cumplir un año desde que nos subimos al avión transatlántico.

La casa de los amigos, de los músicos y del amor, de la familia y de nuestros perros, ésta es su transición; todos llegamos a ella desde nuestros rumbos, y está siendo transformada. Agujereada, aseada, liberándose de sus moradores insectos, de las telarañas…Arrollada por las circunstancias, convertida en guarida de mamíferos.

La casa de las mujeres y de los hombres, de los que componemos este colectivo, la casa de varias familias que comienzan a organizarse y a ayudarse con objetivos comunes: que no se pudra la comida, que no nos quedemos sin agua o sin gas, que nuestros perros no escarben en la basura de los vecinos, que no vengan los otros a cagarnos la entrada, y que los músicos se pongan a tocar y que los artistas se pongan a producir y que las mamás jueguen con sus chamacos, y que la escritora siga con el blog…

Una casa todavía sin internet, sin agua caliente, sin lavadora y sin frigorífico, sin sofá, incómoda, llena de visitas…pero una casa que nos permite, ser la familia que ahora somos- ser autónomos, y ojalá, llegar a ver cómo se van cumpliendo todos nuestros sueños, por primera vez.

Una casa pequeña para todos los que estamos, de alquiler asequible, en un fraccionamiento a las afueras de un pueblo pequeño, turístico unas temporadas del año según nos han contado los que se mudaron antes que nosotros, los que ya le encontraron el cómo, los que nos hablan de que “aquí hay jale”, y los que se quejan de que los turistas quieren pagar menos que los mexicanos.

Esta es la historia de una familia que se configuró en un apartamento de ciudad, la Familia Billy, lejos de aquí y ahora, en un país rico, desarrollado, capitalista… rodeados de grandes amigos, de la familia materna, del amor y de la pasión; allí donde trataron de prosperar durante unos cuantos años, pero no lo consiguieron. Desde allí partieron y hasta aquí llegamos, pasando por el Puerto.

Allí, los Billy día a día tejieron un laberinto del que pensaron que no podrían escapar, hasta que dibujaron el  plan que resolvería las encrucijadas varias que se habían planteado, descrito a través de los diferentes propo-sueños, como resultado del cual se enfrentarían al caos diariamente y descubrirían el paso hacia lo siguiente. Y nada más.

Y nada menos.

Esta es la historia de una arribada en común a través de muchos pasos para poder ser uno mismo, de la entrada por una única puerta, la delantera, hacia la casa albergue de cada uno y sus circunstancias, de un pasado singular y de un futuro que es mañana, o a la vuelta de la esquina.

Y en este principio que es el final de otra gran aventura y fracaso, nos tuvimos que despedir de quienes fueron nuestros acompañantes, de nuestros hermanos y de una gran amiga, para bendecir un lugar remoto, desde donde lo que se divisa al otro lado de la carretera es como si sucediera en otro continente.

Un cúmulo de complicaciones multiplicándose diariamente, un no parar con cada sol, con los «chamacos» a cuestas, y con el dálmata Lucky enfermo, dan comienzo a un nuevo año, en el Trópico mexicano…

NOSOTRAS