
Si tuviera que observarme hoy a través de la escritura,
desde mi continuo mental o desde el Universo más lejano:
el nuestro y el tuyo. Desde meta conciencia,
instantes adentro: luces en paz con el pasado.
Despacito: con menos adicciones,
ansias, apegos y deseos.
Respirando,
atentamente escuchando Fauna- desde el exterior
y desde adentro: de lo burdo a lo sutil,
estarÃa meditando,
practicando mientras espero a la lluvia
en este escritorio, tecleando frente al ordenador.
¿Dónde mejor que aquÃ
puedo confiar y motivarme?
Leerme a lo largo de estos años:
¿dónde mejor que aquà puedo sentarme
a recordar y a escucharte?
Mis primeras buenas ideas
fueron polÃticas,
ideales
gracias a buenos referentes: tÃo, padre,
poetas y amigos cantautores, algunos novios
luchadores…Profesores.
Aprendà a amar el mundo de sus manos.
Y a desilusionarme sin contribuir demasiado,
de mis propias manos. Una crÃtica excesiva:
pura e hipócrita, sobre todo desmedida: «Nada es como se canta»- ideas románticas y delirios estéticos,
fantasÃas y oscurecimientos, velos. Una visión errada.
Manipulaciones, fui generando vÃnculos de traición,
atrayendo mi propio Karma, alejando a los demás,
hasta crear una cueva
de propiedad.
Sin embargo pude probar el amor
de muchas maneras,en bares y vasos vacÃos,
noches y dÃas enteros, viajes
en una búsqueda constante… Hasta reconocer
toparme con el gran vehÃculo, el más poderoso!
Penetrante, me acompaña desde niña.
Estoy agradecida, entre tanto desamor.
Sobre todos los venenos.
Aprendiendo de ellos,
¿Cómo habitamos este estado, en el dÃa a dÃa?
¿cómo transformar la desconfianza?
«No es verdad que sea antisocial» – estudié Humanidades en la Universidad y me intereso por las otras,
humanas y especies del planeta.
Me recuerdo ayudando desde la empatÃa.
Una de las mejores caracterÃsticas que conforman nuestras identidades propias, junto con los juicios y los prejuicios. Creyéndome mejor, orgullosa.
¿De quién? A todas nos pasa pero es pasajero,
deja que pase…
Desde nuestro continuo mental,
aquÃ, navegando entre las olas del mar,
sobre mis pensamientos: «Que cada dÃa me atrapen menos»
dejando que se desvanezcan, la libertad.
Pufff
Pero entonces: ¿qué quedará de nuestros viajes al Caribe?
Cuando Los proposueños se desvanezcan
cuando caduquemos,
Cuando la luz consiga atravesarnos: ¿qué va a quedar de nosotras? Orgullosa, mi voz, mi ego y mi razón.
Mi corazón,
es sencillo: mi amor por ti.