Como roca solitaria

EMBALSE «EL BATÁN«

Hemos regresado al embalse de El Batán, rodeado por un bosque de zarza moras y pinos, cerca de las montañas donde descansa el monasterio de El Escorial. Casi casi, un par de días antes de hace exactamente un año.

Hay maneras y maneras de celebrar un ANIVERSARIO

¿Con vino?- Esta es nuestra propuesta.

Desde el momento del reencuentro, incluso un poco antes, las rocas pulidas de la presa se divierten con nuestras voces, como si nos hubieran estado esperando todo este tiempo: desde que Orión arañó sin querer al primogénito en la espalda y casi lo ahoga, tratando de sacarlo a flote.

Jugamos con tu eco y es así como establecemos el primero de los diálogos con semejante interlocutora. La luz es abrumadora para las montañas y riscos pelados. Los peces saltan juguetones a saludarnos, y ya no paran de chapotear: clock!, cuando caen son muy graves y negros, clock!,

Como relojes ingleses? me es compleja la onomatopeya, y no viene al caso… mira otro, mira mamá!- tiene su urgencia.

Los gritos son ondas que recorren sin tanta prisa la superficie, mecen a los patos (que aquí no hay cisnes*). Un perro ladra a lo lejos. Los patos se refugian del sol ardiente a la sombra de las paredes de la presa. Es el día de la Virgen. La tranquilidad es absoluta, salvo por algunas motos en la carretera que suben y bajan a gran velocidad, intermitentes.

Y aquellos ladridos circunstanciales.

Unas flores rosadas se agarran a las rocas de la orilla, trepan desde las profundidades, desde otras rocas mojadas hacia el calor y beben de este agua dulce, verde, embalsada, privilegiadas a la luz blanca, relucen.

Relucimos todas. También tus alas. Sentadas sobre una roca de pizarra plana observamos por primera vez algunos cambios, escucho a la mente matemática que habita en mi interior, deformada por tantas clases de estadística; este año hay más agua en el embalse.

Que ¿cómo lo sé, o cómo podría asegurarlo?Recordarte cómo nos tirábamos de cabeza desde un trampolín natural, que este año está casi completamente sumergido: mira allí!…El Eco de los ladridos histéricos de Orión el Negro (entonces fue muy difícil pasar desapercibidos), tratando de sacar al primogénito del agua. Hoy nos seguimos preguntando cómo es que no hay nadie por aquí. Namasté- Namasté-Namasté-Namasté….

Este es un viaje que se repite, se repite y se repite, como un ajo. «Botitas y piedritas» que no sé cómo, le dan un sentido a nuestra existencia. Y también «chanclitas y piedritas» que nos tiran una y otra vez, de culo contra el suelo.

PORQUE HOY ES SÁBADO, y así celebramos nuestro amor.

Así resuena este planeta de sol y roca. Hace menos calor que el año pasado y esta vez, como sabíamos el camino prohibido, nos preparamos mejor y ninguna llegamos en chanclas…trajimos la hielera con sidra y cerveza, porque así somos también humanas. La Negra sin tantos pedos ni preludios, como no hace tanto calor, sigue olisqueando y ni siquiera se ha bañado.

Algunas piedras brillan y las más planas rebotan sobre tu superficie y cuando las lanzamos, seguimos jugando contigo. Subíamos por un camino al que se accede a través de una verja cerrada, está prohibido el paso- comienzo a contarte una historia de otro embalse…tratábamos de estar calladas, para escucharte llegar a nosotras, cuando un fragmento de otro viaje atravesó mi mente inquieta, sin avisar, creí que llegaríamos a cualquier otro lugar, en cualquier otro tiempo…

A otro embalse de pesca de no sé dónde, con otro de nuestros perros….¿Te acuerdas? También era sábado, seguro y también nos abrasábamos sobre las rocas. De Sol, Lucas y sombra. Algo así:

Salta cuando se ensanchen las olas y las burbujas blancas te rodeen

Salta cuando se ensanchen las olas y las burbujas blancas te rodeen

No somos una línea recta.

El agua está muy fría aunque la superficie esté caliente, engaña la orilla. Al nadar toda mi masa te mueve, íntimamente. Con nuestras voces de fondo. Duelen los pies y duelen los dedos. Mi piel se torna gélida por dentro y asoleada por fuera. Me estoy transformando, roca. No hay nubes, no hay testigos, el azul y el verde se fusionan conmigo, por dentro. El sol calienta justo encima de nuestras cabezas, interminable. La muralla de cemento que retiene todo este líquido, afluente del Tajo, tiene tres ventanas por las que admirar el monasterio, a lo lejos, y un camino por encima, pero este año, también está cerrado. La brisa está fresca.

Las pequeñas olas que remuevo con mis latidos y con tus ecos, de mi voz…iluminan tus murallas, como bolas de Navidad. Al fin, seca y mojada, como una roca solitaria, enredada entre tus flores, como si fuera una más.

Meditación: Como roca solitaria…

Continuará.

* DE IRENE SOLA, DE SU LIBRO CANTO JO I LA MUNTANYA BALLA

Sudafrica_Sountrack

Playa de Durban

SUDAFRICA

Así dice aquel post que escribí sobre nuestro viaje al Continente Africano.

¿Verdad? Puede que me repita como cada historia del abuelo y no recuerde si exactamente fue así, me falta la mecedora: luego nos encontramos la foto de Durban, rebuscando entre las «CPUs», de regreso en Madrid.

¿Ya te lo habíamos contado? Otra vez lo perdíamos todo cuando nos robaron un disco duro externo que le habíamos dejado a un pana para repararlo, porque ya teníamos archivos dañados. Y recién comenzábamos el viaje y no teníamos dinero….En Barcelona se fraguaron las calamidades y los propo-sueños de flipados. Pero con todo lo que significaron aquellas pérdidas materiales: el trabajo, la casa, nuestras cosas de casa, ropa…cuadros, fotos, sonajeros. Otra vez era un renacer, porque fue en aquellos momentos cuando decidimos crear este blog, ¿verdad? por si todo se nos iba a la mierda, otra vez, pero conseguíamos conectarnos a internet, vía wifi…

y por si se nos olvida y nos creemos que no podemos mandarlo todo a la mierda, o irnos así no más, en otra crisis. Sí, como los mensajes en las botellas de cristal, en la mitad de un Océano, al futuro.

Otra crisis.

Pero no es verdad.

No sólo tenemos dos fotos de aquel viaje y un relato mecanografiado con mi antigua máquina de escribir; objetos «paletizados» entre otros objetos, abandonados o vendidos o destrozados en el Puerto de Veracruz, o a custodia de los Zetas, por decir algo…sino que tenemos la capacidad de crear, de imaginar y de soñar, a través de las letras, de las palabras que curan, y a través de los sonidos del amor. Y queremos compartirlo y proponer: os invitamos a disfrutar de nuestro viaje a Sudáfrica con los temas que nos quedaron, y además, en el primer post hay unos links sobre los Drakensberg, rutas entre monos que inspiraron mi relato.

Es un destino fascinante!. De verdad.

Ojalá podamos regresar mil veces!!!

Esto es un primer paso

CAMINAR Y ESCUCHAR

y vivir con lo puesto.

Nómadas

Poco a poco volvimos e empezar de cero


Primero fue la cama, cada cual en la suya, arriba y abajo, ellos y nosotros. Y luego, separados. Primero fue la cama, mucho tiempo después del colchón que iba y venía del salón a la única habitación de la casa vieja. Humedad por las paredes después de las tormentas, precariedad y temblores, sacudidas de las ventanas…Vulnerabilidad e inestabilidad a lo largo y ancho de los renglones. Escalones, gritos, lamentos y también adaptación: capaces de superarnos!, y mejorarnos in extremis, sufriendo. Aprendimos a vibrar al unísono sin agotarnos, respiramos a la vez y alcanzamos un tiempo que nos pertenece para la creación. Así nomás. Empapados de nuestros sueños, por los rincones nos encontramos para hacer el amor… Tan beautiful.

 

Nómadas

Poco a poco volvimos e empezar de cero,

Primero fue la cama, cada cual en la suya, arriba y abajo, ellos y nosotros. Y luego, separados. Primero fue la cama, mucho tiempo después del colchón que iba y venía del salón a la única habitación de la casa vieja. Humedad por las paredes después de las tormentas, precariedad y temblores, sacudidas de las ventanas…Vulnerabilidad e inestabilidad a lo largo y ancho de los renglones. Escalones, gritos, lamentos y también adaptación: capaces de superarnos!, y mejorarnos in extremis, sufriendo. Aprendimos a vibrar al unísono sin agotarnos, respiramos a la vez y alcanzamos un tiempo que nos pertenece para la creación. Así nomás. Empapados de nuestros sueños, por los rincones nos encontramos para hacer el amor… Tan beautiful.

tan Beautiful como lo pensé!

Diario de gratitud

Conversaciones en La Mezquita,

desde La Enredadera. Madrid.

  • Otras de mis libretas de viaje:

Naranjas y limones,

 

Diario de gratitud,

meses después del confinamiento por Covid-19.

  1. Te traigo una de naranjas

entre otras de limones…

¿Cuál te gusta más?

-Imposible decidir porque todas son muy chidas!!

recién cosechadas de la huerta de Murcia.

Creadas y regadas,

de mano a mano,

por mi querida María

http://www.mariaceron.com/

Hace unos meses que no nos vemos,

desde que …

teníamos un plan juntas. 

Agradezco profundamente a los demás, y me agradezco, profundamente.

Yo soy para mi, y yo soy para ti.

Y tu eres para ti y eres para mi.

Y así, somos.

1. Agradezco a quienes describieron las historias que me interesan.

Las que leí, las que escuché, las que compartimos, las de nuestros antepasados y también las de cada mañana, cuando enciendo el teléfono con una alarma cualquiera, aún por personalizar.

Agradezco encontrarme con la voz de Jordi Baste en el programa catalán de la radio RAC1: «El perque de tot plegat»; y agradezco también, especialmente, a https://borjavilaseca.com/, algunas noches de confinamiento. Sus charlas apocalípticas nos han venido la mar de bien. Ya me entendéis. Que no soy yo sólo quien maneja la banda sonora de nuestras vidas, aunque seguramente, amanezca antes que cualquier ser vivo de mi casa, salvo quizás, por mi hijo Yaan.

Agradezco el confluir de nuestra vida en común, a pesar de las distancias.

2. Todo ya ha sido escrito, mucho antes de hoy por la mañana, de ciento de maneras diferentes. Agradezco lindo la mirada de nuestras mujeres, en concreto: de las mujeres y de las madres, hermanas y comadres. Compañeras en este viaje. A Isabel Allende y su libro «Eva Luna» por recordarme lo importante que es la complicidad con la madre. Por mostrarnos su relación única, íntima, arraigada, independiente de los años que tengamos el privilegio de caminar a su lado. Una manera de permanecer y pertenecer. El suspiro eterno.

3. Agradezco las historias que nos contamos. Y no tanto el resultado como el tiempo invertido en la narración, el proceso del rumiante, no sólo porque así nos nombramos y nos explicamos, sino fundamentalmente por la batalla que representa frente al olvido, frente a la distracción. Batalla de cada individuo, psicológicamente. Agradezco descubrir que es para esto para lo que hemos nacido, al menos una parte de mi yo. Y agradezco a los testigos, y a los cómplices de la familia. He aquí mi fortuna! que comparto. Humildemente.

Siento que damos vueltas alrededor de un sol, sin darnos ni cuenta. Salvo quizás por pequeños destellos de otra luz, externa como las temperaturas, las nubes, o el final de un año calendario. La luz interna de mi aura. Siento que cada día que repetimos, recorremos los mismos lugares, que a la vez son completamente distintos. Iguales y distintos a la vez, como las partículas de la física cuántica. Los instantes por donde transitamos y nos encontramos; nuestros cumpleaños, las vacaciones, internet, las informaciones de los medios y las leyes de los Estados.

Que la vida es un sueño.

4. Agradezco profundamente: Namaste.

Me arrodillo ante las conciencias luminosas que nos separaron, hace siglos, el grano de la paja. A las miradas profundas de los seres invisibles, cada hora en twitter, a las lentejas de las piedras de los sacos del mercado, en Marruecos. Adentro, acerca de los detalles del fracaso y los motivos de la violencia, de cada una…A quienes escriben sobre la responsabilidad que tenemos y sobre la necesidad de construir, después de destruirlo todo, a quienes llaman a la acción: Soñadores, valientes, querendones, alegres, coherentes…

5. Seamos parte del cambio que proponemos.

Acciones minúsculas de seres microscópicos, madres de todos los seres vivos. Demos respuesta: Remedios orgánicos para el sufrimiento, desde la gratitud.

Me desperté en la torre.

Acompañada.

Amanecía en Mordor y los pájaros no paraban de dibujar siluetas en el cielo. Planeaban como locos muy cerquita de mis párpados. Hacía un buen rato que escuchaba su alboroto. El aire era fresco y la luz todavía respetuosa, entraba hasta la cama. Descansaba desnuda. No había nubes. Iba a ser un día caluroso de un verano cualquiera.

Apacible, aburrido, previsible, gozoso.

Éramos felices… (Verano 2020)

PROPUESTAS MINIMALISTAS EN YOUTUBE…

CHARLATANES just like me

Yo soy para ti

SEGURO QUE ERAN LOS 90s
YO SOY PARA TI

1999.
En una playa del Norte.

Hermosa, amiga. Gracias. Por sentirte cerca en los abrazos, por este aliento.

¿Estamos lejos? Me absorbe el deseo, me esclaviza el dinero, me roba el Estado, me maltratan las cuentas, me cansa el trabajo, me dedico a la familia…

Básicamente. ¿En qué horario, nuestra amistad?

¿No hay excusas? hoy en día en que todo se conecta.

¿Online? No sé si debamos.

Me castiga el deber. En cualquier caso…Mandarnos mensajes y escucharnos la voz. En tiempos difíciles;

tal vez horrorosos, por amenazar.

Cuenta conmigo. En cualquier momento voy a escribirte a lápiz, como antaño, versos bonitos como dibujos en cartas,

para que así nos recuerdes.

Tu y yo cerca de las palabras que curan.

«Dime por favor dónde estás,

en qué rincón puedo no verte,

 

dónde puedo dormir sin recordarte y dónde recordar sin que me duela.

 

Dime por favor dónde pueda caminar sin ver tus

 

huellas»….

(Jorge Luis Borges)

Ya nada es lo que era


Pían los mirlos y las cotorras, pelean dos palomas por las ramas altas de un pino y un petirrojo sumerge su cabeza en un gran charco, todo a la vez. Pero no estoy allí para verlo, así que no estoy segura; ¿sucede?.

Solíamos hablar con mis vecinos, solíamos ir a trabajar, lejos, solíamos coger el coche y cantar canciones, solíamos escribir en un blog…no hace tanto. Pero ahora no tengo vecinos, ni trabajo, ni coche. Hasta dudo de si era yo, aquella voz que opinaba.

Escucho el motor del chorro y huelo la tormenta que se aproxima, por detrás de las montañas.
Las primeras gotas blancas, caen ya libres. El cielo regresó gris.
Mojan la tinta. Mojan la tierra. Muy lentamente.
Bailan los árboles.

Las aguas verdes de la fuente interminable, saltan y recorren el canal.
Pacíficas y contentas se confunden con las que arrojan las nubes,
furiosas. Penetran, a pesar de mis párpados en mis ojos, y me hacen a llorar.
Por todas las aguas adentro.

Gotas tristes y gotas picantes , poco a poco, esconden la canaleta.
Zarandean las hojas. transportan los charcos; Y empapan la madera.
Lo líquido se torna presente y lo envuelve todo y a todos, a la vez.
A cada momento, más deprisa. Llena un vaso y lo desborda.

Toc, toc, toc, toc, atendemos: como cualquier enfermedad.
Cae hacia arriba y vuela hacia abajo, como la lluvia.
El aire frío y húmedo traslada las fronteras.

Se refugian los pájaros entre las ramas y se instala el silencio.
Como preludio. Dejan de cantar, dejan de pelear,
las hormigas retroceden a sus agujeros.
Todo a la vez, rápidamente.

El paisaje se ablanda y recorre de golpe mi cuerpo.
El manantial se expande y me rompe.
La sombra avanza.


Not Possible

Una de las 7 leyes del universo,

entiendo…

¿O cuántas son esas?


No era posible entrar sin salir. Ni salir sin entrar.

Era completamente imposible no sufrir con las fronteras porque el dolor nos permitía darnos cuenta.

Presentir.

Entonces fue así; Primero fue el dolor por la pérdida. Posterior a dicha pérdida.

El dolor.

Y entonces, la frontera.

Aquí estábamos, recorriendo el tránsito. Lo que fuimos quedó atrás. Lejos.

De nada serviría lamentarnos otra vez. Esta vez. De nada serviría mirar hacia atrás.

¿De nada?.

Entrábamos en un paisaje fronterizo y nos dábamos cuenta.

24 HORAS

Al meu cor

Toda vez que celebrado el cumpleaños de la vieja y una vez impresa, finalmente, la foto de la familia completa: vamos a colgarla en la pared! Estoy esperando al atardecer para estar juntos. Y si podemos, subiremos a la montaña para ver la cordillera, y si las nubes nos lo permiten, buscaremos la forma de la luna.

Esta noche volveremos a ser jóvenes…Puedo hacerte un hombre! Escucho.

Cuando estemos de nuevo juntos, en tu última casa. La familia Billy Jones, alrededor del «Bill manchitas 08», el primogénito. Ahora que arreglamos el sofá y podemos tumbarnos todos sin caernos, como siempre.

Luck está viejo y cansado, me decías tan sólo anoche. ¿Cómo le ves?

Dejó de comer. No volteó a por el kiko que le puse en la nariz, primera señal! Ya me lo había imaginado, era mi punto de inflexión, y como hice con mi padre: traté con todas mis fuerzas de darle arroz. Sin éxito. Lo que come lo devuelve, y cuanto bebe también. Y se nos cae, le dan espasmos. Se mea, se caga… Ya!.

Luck lo llena todo. Desde su mirada, todos nosotros creciendo. Como en el cuadro del pasillo…una presencia constante que nos acompaña por más de una década, de ansiedad, de hambre, y de amor incondicional.

Luck hoy cierra los ojos, pero también se sigue levantando para vomitar, para beber, y para mirarme. Cierra los ojos y suspira. Su mirada nos persigue, por la casa, a veces en blanco, cansado… el negro se desvanece.

Se pregunta, me pregunta, debajo de una mantita. Hace frío. No se puede mover, pasa su día medio dormido. Así está bien. Luck siempre conmigo…

Ahora sí, cualquier tiempo que nos de la vida para despedirnos: agradecida!!!.

No todo está perdido, mañana se puede levantar!. Con este mantra me fui a dormir la noche pasada. Tengo los ojos ensangrentados, te lo juro. Está todo perdido. Aprovecha el día para darle muchos mimos, en tan sólo 24 horas…o menos…

El gris entra por las ventanas, ¿cómo se gestionan las últimas horas sin sangrar?.

Descansa, mi amor. Cada vez que me muevo, alzas tu cabeza y me miras.

Todavía nos miramos.

HÁBITAT

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Habitamos 3 hogares: antes, ahora, y luego. 

Convivimos con un pasado congestionado de ausencias.

Fracturas. Distancias. Moradas donde el vivo le habla al muerto.

Antes…

«Colmados de recuerdos».

El ahora es permanencia: Ya fue!

Presente!.

Respiración. Azar. Encuentros a una hora en pleno invierno: frío en la cara, ruido en las calles, tráfico. Luces. Olfato a primavera. Saludos, consejos y hambre.

Luego…es el misterio!, la eterna cuestión.

El futuro. El horizonte…Un posible reencuentro. La búsqueda, la duda, el camino:

un bosque.

Y el escritor, además…Renace en cada uno de sus cuentos.

Aquarela

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Perdimos la brújula y dejamos de caminar. Encontramos lugares cómodos en dónde descansar. Y nos quedamos mucho tiempo…

Tantas vueltas al sol, que me dio por repasar, por rebuscar, por apearme mareada en cada estación de mi cuerpo. Detrás de ventanas y ventanas, mientras la primera vez que soplamos las velas juntos. 43 tartas…Detrás de esta libreta, vieja como nosotros.

Una década!.

He regresado enfrente de un río. Observé a dos cisnes convertidos en patos. Desde una orilla, la otra. Antes y después de nuestra partida, y antes y después de nuestra arribada. Enfrente de una pequeña embarcación de madera, rodeados de gaviotas…

¿Cómo se construye un nido?…He regresado con algunas respuestas. También a mi Ría. Y a otro relatito de saudades en bares de tabaco con olor a costo. Qué tan gratos para conversar… Con Fito y la humedad femenina recorriendo por las venas.

Estoy, ahorita mismo, transportándome gracias a una auténtica máquina del tiempo.

Desde donde admiro mi tarta BOMBÓN.

Desde tan lejos en el tiempo, me saben esperar para cortarla! Mientras llego…

Es muy difícil estar quietos, seguir sedentarios.

Ocuparnos, en estos momentos, es lo fundamental para no perder la cabeza. Deberes. Mantenernos al acecho, en este universo de cambios. Para no bajar los brazos, buscar nuestra brújula para regresar, a algún otro camino.

Al Amazonas, y a cada paso de caminos de tierra, piedras y estrellas.

Soplo mis velas.

No bajar los brazos, Che.

Prueba Piloto

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Estaba tumbada en un lugar húmedo. Sola y a oscuras. Releyendo con ojos cansados. Resistiendo el amor que se tenían, a través de las palabras que les quedaron,

escritas.

Sus verdes ojos, rojos.

Reconocía pasos en la distancia y algunos olores. Padecía el dolor de espalda, justo donde el peso de la despedida. En muchos de los párrafos de tantas y tantas…y tantísimas vidas que se amaron,

y se separaron. Justo cuando se dijeron: adiós!.

Habitaciones, pensiones, ensayos ruidosos de música, risas y abrazos.

Estaban jugando muy contentos…Por fin, encontraron aquel momento!

Justo ahí, cuando sus rojos ojos se cerraron. En los mismos lugares del mismo cuerpo, con muchísimos más recuerdos y la respiración atrapada entre pecho y espalda. Incómoda por la humedad.

Sin saber despedir al dolor. Sin quererle decir adiós!.

Él cantaba y ella le contestaba en un lenguaje desconocido, como el de una niña que aprende, repitiendo sus primeras frases. Sola, persiguiendo la noche: por tantos y tantos… y tantísimos caminos juntos.

Por tantas realidades y ficciones y discusiones reconfortantes,

y también, por las más frías.

El culo de ella encima de la cara de él, entra!

pedos sonoros a propulsión en un espacio diminuto: una camita de trenes, ranas y gigantes…Una nave espacial para viajar a África en cualquier momento.

La miel de sus cuatro ojos pegajosos,

verdes ojos, encima de todos nosotros. Todo aquel mundo patas arriba. Cada cosa en un lugar extraño.

Todo un nuevo cielo, si pudiéramos observar las estrellas.

Entré…