Yaan

Yaan Zapatista

San Cristóbal de las Casas,

Chiapas, México.

Al parecer, no vendimos nuestros sueños

-Ni vendemos-

No cambiamos de parecer a la primera de cambio

No escuchamos a los que nos auguraron

malos viajes sin retorno

– CONTRERAS-

Simplemente nos agarramos de la mano

con fuerza

el amor y la esperanza en nuestras mochilas, la comida

el miedo a nuestras espaldas…

-NOS PERSIGUE EL MIEDO-

De sedentarios nos convertimos en nómadas

como propósito,

y TAMBIÉN en el camino,

con cada huella

hasta donde un día construyeron una civilización

los mayas

sobre el acantilado,

frente al horizonte donde nuestras miradas

se pierden

una cosa después de la otra,

encadenamos contextos

decisiones horribles, 

discusiones y desapegos en el camino:

nada es sencillo cuando se vive, luego es más fácil cuando se cuenta

en movimiento, detrás de nuestros pasos.

Todo.

Y Todos.

Los que se acostaron «apretaditos» junto a nosotros

la familia que elegimos

cuando anochece para buscar la luna 

y mirar a las estrellas

desde San Cristóbal de las Casas, 

desde Oventik,

gracias a los «compas» zapatistas

fue una cuestión de hacia dónde mirar: 

de objetivos, de rebeldías

y de resistencias

seguimos, a pesar de la enfermedad.

Aprendemos a atravesar las selvas del infierno verde,

hasta los cenotes.

PD: Yaan

Casi tres años después comprábamos un diccionario en el aeropuerto de Cancún, mientras esperábamos un vuelo para regresar a Veracruz, y buscábamos el significado de tu nombre:

SER, EXISTIR, TENER

UNA SANGRE