Yaan

Yaan Zapatista

San Cristóbal de las Casas,

Chiapas, México.

Al parecer, no vendimos nuestros sueños

-Ni vendemos-

No cambiamos de parecer a la primera de cambio

No escuchamos a los que nos auguraron

malos viajes sin retorno

– CONTRERAS-

Simplemente nos agarramos de la mano

con fuerza

el amor y la esperanza en nuestras mochilas, la comida

el miedo a nuestras espaldas…

-NOS PERSIGUE EL MIEDO-

De sedentarios nos convertimos en nómadas

como propósito,

y TAMBIÉN en el camino,

con cada huella

hasta donde un día construyeron una civilización

los mayas

sobre el acantilado,

frente al horizonte donde nuestras miradas

se pierden

una cosa después de la otra,

encadenamos contextos

decisiones horribles, 

discusiones y desapegos en el camino:

nada es sencillo cuando se vive, luego es más fácil cuando se cuenta

en movimiento, detrás de nuestros pasos.

Todo.

Y Todos.

Los que se acostaron «apretaditos» junto a nosotros

la familia que elegimos

cuando anochece para buscar la luna 

y mirar a las estrellas

desde San Cristóbal de las Casas, 

desde Oventik,

gracias a los «compas» zapatistas

fue una cuestión de hacia dónde mirar: 

de objetivos, de rebeldías

y de resistencias

seguimos, a pesar de la enfermedad.

Aprendemos a atravesar las selvas del infierno verde,

hasta los cenotes.

PD: Yaan

Casi tres años después comprábamos un diccionario en el aeropuerto de Cancún, mientras esperábamos un vuelo para regresar a Veracruz, y buscábamos el significado de tu nombre:

SER, EXISTIR, TENER

UNA SANGRE

Las lunas de Annia

Annia,

hija de la luna

Y éste fue el inicio de unas nuevas Crónicas, después de un viaje que lo cambió todo: Yaan comenzó a caminar por los Viveros de Coyoacán, y dejaré que ésta sea nuestra metáfora, desde agosto rodeados de ardillas y de proposueños…

Poco a poco estamos en la construcción de un plan, en su definición, en la cronología del futuro. Hace mucho calor pero se soporta por la brisa y las sombras, por el mar, la lluvia que descarga de vez en cuando, y los árboles frondosos que nos rodean. Sus raíces levantan las aceras por las que es complicado caminar equilibrado: es el nuestro un transitar por el filo, descalzos, obcecados por la ilusión y el deseo. Sus frutos nos alimentan. Lo hemos conseguido, realmente no sé qué día es. Cuento las lunas que conquistaron nuestras pupilas mientras soñábamos tu cara oculta, entretanto te nombrábamos, del otro lado de mi ombligo: Annia llena, de ligera a pesada, continúas cabeza abajo, te estamos tarareando, te recordamos, te presentimos. Te acariciamos y te escribimos.

Señales fragmentadas de las ciudades que nos brindaron su hospitalidad y nos ayudaron a escapar por el camino necesario hasta llegar a estas rocas, como el motor de los aviones que nos sobrevuelan a diario, y que nos alertan de que los otros mundos también han sobrevivido, sombrean la noche que nos espera: una nueva luna te ha ido dibujando dentro de mi vientre creciente, y no encuentro una posición adecuada para mi descanso. Solos en la playa: caracoles, cangrejos, cocos, mutantes, y la luz blanca del faro de la isla que gira enfrente de nuestros rostros desvelados, en su misión eterna: prevenir a los barcos de mercancías robadas.

En el camino

Días y noches de sol y estrellas,

fugitivos entre los nuestros,

con cada pisada nos estamos alejando,

del nosotros de antaño,

de los Billy que fuimos,

preparándonos para alzar el vuelo,

pronto cruzaremos la frontera.


Paso a paso caminamos entre esqueletos vivos de leña erguida,

a dos meses de aquellas sombras,

crujimos sus hojas secas

y bebemos de los ríos del deshielo,

en dirección ascendente,

hacia las cumbres nevadas,

entre piedras, pastos verdes y barro,

detrás dejamos nuestras huellas.

A dos meses de la costa mediterránea.

En el Camino (2)Huellas

 

4 inquilinos, 1 casa

Padilla, entre Valencia y Mallorca

Padilla, entre Valencia y Mallorca, Agosto 2012

Inquilina Uno: Fue la primera inquilina, mujer de la altura de un arbusto alto. Ni media farola.

La primera vez que subió las escaleras hasta el cuarto sin ascensor, a la buhardilla de Padilla, entre Valencia y Mallorca, hace 11 años aproximadamente, o más… pesaba quince kilos menos, y llevaba el pelo muy corto, pelirrojo. Apodada «LA PELI» por su ex-jefe. Fue exitosa en el trabajo. Ganaba y gastaba mucha pasta en ciudades europeas. Ahorita que tiene el pelo muy largo y sin tinte, es marrón oscuro. Una muela menos en la sonrisa, y la misma alergia matutina que le hace estornudar y bostezar a la vez.

Bostezosssss pares.

Inquilino Dos: Hombre indígena, mestizo, mulato de nariz grande y labios carnosos que la suegra llama «bemba», espalda ancha donde palidece un tatuaje «mexica», hombro derecho. Melenaza negra, abultada, y barba que blanquea.

Otras gafas, perdidas en otros lugares de Nicaragua, pezones de punta y tripa cervecera, culo prieto en bermudas florales, en Barcelona todo el año, bajista cuando ella duerme…En su casa le apodan  «LA VIEJA», para recordar sus orígenes jarochos, su familia mestiza, «LA FAMILIA BILLY», cuya matriarca escribe su sobrenombre «PECASBILLY» o «PECASLINI» en las paginas de este nuevo Blog.

¡Qué «chido» vieja, el mejor viaje del mundo!…

Inquilino tres: #Dalmatian, gritan asombrados los guiris de La Sagrada Familia, ¡un dálmata entre nos!, otras pequitas en Padilla, «LUCKY EL ANDALUZ» o «LUCK SKYWALKER».

«¡Yo soy tu padre!»

Autista, loco, PRECIOSO, ansioso, meón como su padre, en el sofá cama, que nunca fue sofá, lo hizo suyo muy pronto, y lo llenó de pelos en blanco y negro. Al principio de los tiempos, alejado, arisco, tosco de mirada triste, cargado de suspiros de nostalgia…Ahorita PESADO, encima cuando ya no hace el calor de agosto, cuando el otoño entra por las ventanas entre el mar y las montañas, entre los balcones de Padilla. Mientras preparamos otro viaje, de otro tipo, otras etiquetas y categorías y sus varias despedidas… Lucas es #Juguetón como su padre, #tragón #»comemielda» en cualquier lugar del mundo, #acaparador, #ruidoso, #pedorro, #torpe, #bruto,

¡UN SALVAJE!.

I LOVE LUCK

Y la Inquilina cuatro, la pequeña antes de Yaan. Berta rebautizada «LA NEGRA». «MI PERRA». «DUBALINA», mucho depués…

* En este punto de estas crónicas de lugares familiares es cuando los mismos guiris de la Sagrada Familia preguntan o cuchichean: Pero si es dorada, bronceada, de andares ziz-zagueantes.

Un día se tragó un anzuelo en la carretera de las curvas donde hay una fábrica, la única que te transporta hasta Sitges sin pagar la autopista. Y otro día lo consiguió con otro anzuelo en la playa de Gavá Mar, mientras esperábamos a los papas de los mellizos de Paola.

Ahorita es cuando aprovecho estas líneas de este relato, para anunciar que los pescadores de las playas de las Costas Mediterráneas deberían tener en cuenta que la playa en invierno es maravillosa para pasear con nuestros dos perros.

LA NEGRA es #pequeñita, #dulce, #sumisa, #muerde-muerde, #feliz bajo una sábana, manta o edredón según las cuatro estaciones de la casa. #Velocista, #come piñas, #inteligente, #chantajista, #¡teatrera!. Sobre todo para subirse al coche después de un día de caminata por el  Cementiti de Montjuic.

#SEXY PER TOTHOM, así es ella.

SEXY PER TOTHOM Y LA PELI